miércoles, 4 de noviembre de 2009

Jaripeo en Nicaragua



JARIPEO NICA , CON DIFERENTES LOCALIDADES, EN NICARAGUA, Y PARTE DE LA HISTORIA Y DESARROLLO DE ESTA ACTIVIDAD, QUE ES PARTE DE NUESTRA CULTURA .


Breve reseña historica
1528:
Las primeras fiestas reales de toros que se celebraron en Madrid en el reinado de Carlos V fueron el día (20-04-1528), con motivo de haberse jurado el anterior en San Jerónimo, príncipe de Asturias, su hijo Felipe II, a los diez meses de edad: la corrida fue en el Campo del Moro y el Emperador, protector de la fiesta brava, rompió tres lanzas picando al primer toro, siguiéndole después que él, en los demás, muchos grandes ricamente vestidos y en bien enjaezados caballos. Dentro de la misma celebración el Emperador, a fuerza de picador afamado que mataba los toros de una lanzada, como lo realizó en la plaza de Valladolid en las fiestas por el nacimiento, en 1527, de Felipe II, cuyo príncipe, a pesar de su genio tétrico y religioso fue también siguiéndole después que él, en los demás, muchos grandes ricamente vestidos y en bien enjaezados caballos. No se sabe de la celebración de más fiestas de este tipo que las ordinarias dos veces al año y que se verificaban en la plaza del Prado de San Jerónimo, citada con anterioridad.
1529:
Para precisar fechas, nombres y lugares del nacimiento exacto de las corridas de toros en México, cubriendo así la curiosidad de muchos lectores aficionados, señalaremos que le ilustre erudito don Nicolás Rancel, nacido en León (Estado de Guanajuato), consigna en su famosa obra: Historia del Toreo en México. Época Colonial, 1529-1821, que la primera corrida de toros que se realizó en territorio de Anáhuac fue el (13-08-1529), para festejar a San Hipólito, además del paseo del Pendón, en la Plaza Mayor de la ciudad de México, se instituyó oficialmente las corridas de toros.
Sin embargo, el también notable historiador e investigador mexicano don José de Jesús Núñez y Domínguez, encontró en otra obra editada muchos años antes, que la primera corrida históricamente se celebró el (24-06-1526), con motivo de las tradicionales Fiestas de San Juan Bautista. Esta diferencia en las fechas está narrada por el último historiador citado en su espléndida Historia y Tauromaquia Mexicanas, que fue editada el año 1944 por Ediciones Botas, transcribiéndose dicho relato en la página número 12. Así que, un día de San Juan Bautista arrancaron en México las corridas de toros.

¡Olé por los toros!

María Haydée Brenes
El asiento 44, andanada 7 que me correspondió cuando me entregaron el boleto, me sonó como tercer balcón- al que acostumbro ir por el precio más bajo al teatro Rubén Darío-. Sin embargo no era nada parecido, la altura me provocó vértigo, sentía desde lo alto como si estuviese al borde un pozo a sólo a un paso de caer en la profundidad y “quebrarme la jícara” como decimos en buen nica.

Pues bien una vez que llegue a mi asiento un grupo de holandesas no entendió que para poderme sentar ellas debían dejar de arrecostarse en la grada a sus espaldas así que me senté en la plaza 41 que estaba vacía y notifique al apurado acomodador el por qué del cambio, mientras hacía caminar a su lugar a una familia de orientales.

Me tomé la foto de rigor y esperé el espectáculo: la primera corrida de toros. De inició noté que los españoles son la minoría en esta actividad y quienes plagamos la plaza somos turistas que queremos saber de primera mano qué es una corrida, con toreros vestidos con su traje de luz y toda la parafernalia que en mi caso sólo había visto en las películas blanco y negro de Cantinflas.

Ya en mi sitio comencé a ver el desfile, los trajes me parecieron lujosos pero no dejé de preguntarme qué cómodo será para un hombre ponerse medias y después un pantalón tan entallado y caminar con garbo de bailarín como si anduviesen la ropa más holgada del mundo.

Después del desfile dejé de disfrutar la corrida porque la crueldad se impuso. Los toros salen al ruedo heridos, la sangre se ve correr sobre sus lomos, por si eso no bastara montados en un caballo -que no ve nada porque tiene los ojos vendados- va un hombre que con una especie de lanza puya al toro que arremete contra el caballo, ya bastante desangrado y cansado el pobre toro es distraído para que aparezcan otros hombres que ensartan banderillas en su lomo para agotarlo y por último aparece el matador que se enfrenta a un toro cansado y acaba con su vida introduciéndole una espada en el hueco del cuello.

El saldo de esa actividad de domingo, a la que los abuelos llevan a los nietos- muy pocos jóvenes españoles se ven allí- fue de seis toros muertos y un herido pero no de muerte, aunque si humillado por la multitud cuando un grupo de vacas con campanas al cuello llegó a traerlo del redondel pues no fue tan agresivo como se esperaba, para su suerte.

A los fallecidos cientos de espectadores los vimos defenderse, al primero sobre todo cuyo nombre era Gracioso lo vimos tratar de dar su merecido a aquel que se ufanaba en herirlo y se excitaba cuando la gente desde las soleadas andanadas gritaba “Olé”, pero de nada valió su lucha, pese a la herida de diez centímetros que provoco al hombre, éste no quiso dejar el trabajo a medias y regreso para asesinarlo, después las noticias dijeron que el torero terminó la corrida en honor a su padre fallecido.

Mucha gente después de ver al primer toro desangrarse salió del lugar, yo me aguante hasta el tercero, no tanto por ver a los toros sino que debía bajar los escalones y el vértigo fue tal que debí esperar hasta que uno de mis acompañantes dijo basta y me ayudó a bajar las empinadas gradas, definitivamente no me gustan los toros y ahora que estuve en una corrida puedo decirlo con propiedad.


Protestan en México por incluir corridas de toros en festival Cervantino
EFE
Activistas de la organización de defensa de los animales Anima Naturalis protestaron hoy en la ciudad mexicana de Guanajuato, por incluir corridas de toros en el Festival Internacional Cervantino, la mayor cita cultural del país. Un integrante de la organización, con banderillas pegadas a su cuerpo y cubierto en sangre artificial, protestó con una pancarta en la que se leía "Sentimos por igual" en la Plaza de la Paz, en el centro de Guanajuato, ciudad en la que todos los años se celebra el Festival. Después, la manifestación se trasladó frente a la plaza de toros portátil "El pilar", instalada en un parque de béisbol de la urbe. La directora en México de Anima Naturalis, Leonora Esquivel, dijo a Efe que la organización enviará cartas al gobernador de Guanajuato y a los organizadores del Festival Cervantino para exigir que las corridas no figuren en el programa del próximo año. "La gente en Guanajuato está avergonzada de que por primera vez se incluyan estos espectáculos en un festival que era puramente cultural", manifestó Esquivel. La organización civil indicó en un comunicado que la tauromaquia es "propia de sociedades con un atraso ético y moral" y un espectáculo "sádico". La decisión de las autoridades locales y de los organizadores de la cita cultural, de incluir corridas, "enaltecerá la violencia pretendiendo concebirla como un arte digno de ser incluido en un afamado festival que, hasta el año pasado, había estado exento de actividades retrógradas", precisa la nota. "La afición de una minoría no debe imponerse a la postura de millones de ciudadanos que no coinsideran las corridas de toros como un símbolo nacional de expresión popular ni cultural, sino como un espectáculo primitivo", agregó Anima Naturalis. Los toros atentan "contra cualquier mínima consideración moral hacia seres vivos" y las plazas son "centros de tortura institucionalizada", a juicio de la organización. El Festival Internacional Cervantino, uno de los eventos culturales más importantes de América, abrió su 37 edición en México el pasado 14 de octubre con la región canadiense de Québec como invitada especial. La fiesta cultural, que se prolongará hasta el uno de noviembre, dará cobijo a 2.300 artistas llegados de veinticinco países y espera atraer al menos a medio millón de espectadores, como en ediciones pasadas.
La Monumental Plaza de Toros México es la plaza de toros de mayor aforo en el mundo. Es junto a la Plaza de Toros Monumental de las ventas, Madrid, la plaza de toros de la real maestranza de caballería en Sevilla, la más importante del mundo. Tiene un aforo para 41,000 personas (sentadas), pero ha llegado a tener más de 50,000, estando dedicada casi exclusivamente a conciertos populares y eventos taurinos. Dispone de un ruedo de 43 m de diámetro, y un callejón de dos metros. A veces llamada La Monumental o La México, es, y estando ubicada justo al lado del estadio azul, indudablemente, una construcción precursora de las grandes obras de ingeniería deportiva en Latinoamérica.

Plaza México
La historia de la Plaza México resulta apasionante y llena de momentos que han hecho de éste escenario Monumental uno de los más importantes del mundo.
Inaugurada el 5 de febrero de 1946, con toros de San Mateo siendo el primero en saltar al ruedo "Jardinero" herrado a fuego con el número 33 para Luis Castro "El Soldado", Manuel Rodríguez "Manolete" . El primer rabo lo cortó Silverio Pérez, el 16 de febrero de 1946, que actuaba mano a mano con Manolete. Orejas y rabo a "Barba Azul", toro de la ganadería de Torrecilla.
La Plaza México se construyó gracias al ímpetu del empresario yucateco de origen libanés Neguib Simón. El proyecto inicial era construir lo que sería la Ciudad de los Deportes que incluiría plaza de toros, estadio de fútbol, canchas de tenis y frontón, boliches, cines, restaurantes, arena de box y lucha, alberca, playa con olas, terreno para ferias y exposiciones. Sin embargo, el proyecto sólo alcanzó para construir la plaza y el estadio de fútbol (actualmente Estadio Azul del equipo Cruz Azul, de primera división).
El ingeniero a cargo de la construcción fue Modesto Rolland. Las obras comenzaron el 1º de diciembre de 1944 donde se ubicaba una ladrillera de la colonia Nochebuena. En aquel tiempo el lugar se encontraba en las afueras del DF. Se trata de una colosal obra monolítica de hormigón armado y su ruedo se encuentra 20 metros por debajo de las calles adyacentes. Está rodeado por esculturas del valenciano Alfredo Just.Durante los siglos XVI y XVII se levantaron plazas de toros con carácter provisional en distintos lugares de la ciudad de México. Fueron de madera y por ello desmontables al concluir los festejos. La primera fija que se construye, llamada Real Plaza de toros de San Pablo, se levanta el año 1788 y se inaugura el 24 de noviembre de 1788. En 1821 un incendio la destruye y en su lugar se erige otra plaza, cuya obra comenzó el 18 de enero de 1851. Fue inaugurada el 23 de noviembre de ese año con el nombre de Plaza de toros del Paseo Nuevo. En virtud de la ley promulgada el 28 de noviembre de 1867, se destuye. Esa Ley prohibía las corridas de toros. Abolida la prohibición en 1887, inmediatamente se construyó la de San Rafael, inaugurada el 20 de febrero de ese año y demolida en 1889. Era de madera.

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